יום רביעי, 29 באוגוסט 2012

חברון Hebrón

ב"ה
Ayer visité Hebrón con varios miembros de mi nueva sinagoga (ortodoxa). Os hablaré un poco sobre esta histórica y magnífica ciudad.



La ciudad de Hebrón (Jevrón חברון) en Judea, Erets Israel (la Tierra de Israel), representa para nuestro pueblo una prueba de la tenacidad judía sobre nuestro pasado y el sagrado y casi cuatro veces milenario vínculo que nos une con esta tierra en particular. Fue aquí, precisamente, donde se registró uno de los contratos de compra venta más antigüos del mundo.

Abraham avinu, nuestro patriarca, compró un terreno a Efrón el Hitita, por 400 siclos de plata.
El motivo de esta adquisición, tal y como lo leemos en la Torá
, en Bereshit (Génesis), fue para enterrar a Sara, su mujer.





Y vivió Sara ciento veintisiete años. Tales fueron los años de la vida de Sara. Y murió en Quiriat Arba, osea Hebrón, en la tierra de Canaán, y vino Ahabraham a hacer el duelo de Sara y a llorarla. Y ante la muerta levantóse Abraham y les dijo a los hijos de Jet: "Yo soy forastero y morador de paso entre vosotros. Dadme una posesión por sepultura para que pueda enterrar a mi muerta". Y le respondieron los hijos de Jet: "Escúchanos, señor. Tú eres un príncipe de Dios en medio de nosotros. Puedes enterrar a tu muerta en el mejor sitio de nuestro lugar de sepulturas. Nadie de nosotros te lo impedirá, para que puedas enterrar a tu muerta". Y levantóse Abraham e inclinóse respetuosamente ante la gente de Jet y dijo: "Si es de vuestra voluntad sepultar a mi muerta, ruégoos intercedáis ante Efrón, hijo de Tzójar, para que me ceda la cueva de Majpelá que posee en el extremo de su campo, por todo su valor en plata, como sepultura de propiedad mía en medio de vosotros". (...) "No, señor mío. Te doy el campo entero y la cueva que está en el, en presencia de los hijos de mi pueblo. Sepulta (en paz) a tu muerta". (...) "Sólo te pido que me escuches. Te daré por el campo su valor en dinero. Acéptalo y yo podré enterrar a mi muerta allí". (...) "La tierra vale cuatrocientos siclos de plata, pero ¿qué es eso entre tú y yo? Entierra pues a tu muerta".
De tal modo quedó asegurado para Abraham el campo de Efrón, que está en Majpelá, junto a Mamré, tanto el campo como la cueva que está en él y todo árbol que en el campo había había.

Bereshit (Génesis) 23, 1-20

Obtenido de la Tanaj en su versión castellana
         conforme a la tradición judía por
                     Moisés Katznelson.




Con el tiempo, Majpelá pasó a ser también lugar de reposo para Abraham, su hijo Isaac junto con su mujer Rivka y para Yaacob (nieto de Abraham) y su mujer Lea. Y, según se cuenta, también estan enterrados Adam y Javá (Eva).

La Cueva de Majpelá o Tumba de los Patriarcas -y Matriarcas- de Israel es el segundo lugar más sagrado para el pueblo judío después del Monte del Templo, en Jerusalemconocido también con el nombre de "explanada de las mezquitas" pese a que solo haya una mezquita.

Majpelá está dividida en dos secciones: una sinagoga para judíos y una mezquita para musulmanes. La razón la encontramos también en el Tanaj.

Según los relatos bíblicos hace aproximadamente 3.700 años Abraham al no contar con un descendiente que heredase sus tierras, a causa de la esterilidad de Sara, éste optó aconsejado por su mujer que frecuentase a una esclava egipia, Agar, para que le diese un hijo y nombrarlo heredero de todas sus posesiones. Ismael, el primogenito de Abraham, le fue arreatado el puesto de heredero por su hermanastro, Isaac, hijo de Abraham y Sara que después de los años pudo dar a luz. Finalmente Sara le ordenó a Abraham que expulsase a la egipcia de su tienda junto con su hijo por que ésta se burló de ella.
Los descendientes de Ismael, los musulmanes, al ser descendientes también de Abraham reclaman, al igual que los judíos, la Tumba donde está enterrado Abraham. Ni un bando ni otro, ni tampoco el cristianismo entre tanto, estuvieron dispuestos a compartir el lugar sagrado por lo cual esta tierra ha sido regada con sangre durante incontables generaciones.
El ejército israelí es quien controla la ciudad. Tras el estallido de la II Intifada, que costó la friolera cifra de casi 1.000 israelíes asesinados en menos de 5 años, se han cerrado calles, comercios y en ocasiones se impone el toque de queda siempre que la situación lo requiera, para evitar nuevos estallidos y olas de violencia entre la población árabe (150.000) y judía (7.500). Tanto los palestinos de la ciudad y alrededores como los judíos residentes en Hebrón y Kiriat Arbá hacen de la región una zona inestable e insegura.
No puede haber paz ni estabilidad si no es aprendiendo a convivir. Ambas partes deben de tener en cuenta la otra.
Aunque nunca es tan fácil.

Resulta curioso que los dos lugares más sagrados para la religión judía,el Monte del Templo y Majpelá, sea de (muy) complicado el acceso para un público judío, por parte palestina, en una zona con supuesto "apartheid". En ocasiones nos tienen prohiben incluso rezar.
Si de prohibiciones al respecto hablamos la "explanada de las mezquitas" se lleva el primer premio. Aunque técnicamente lo controla Israel, está terminantemente prohibido (por órden de autoridades religiosas musulmanas) que un no musulmán rece sobre la explanada. Hasta el punto llega la paranoia que incluso está prohibido incluso cerrar los ojos (imagino que de forma prolongada) y mecerse "hacia adelante y hacia atrás" por ser una característica típica del rezo judío.
La explanada de las mezquitas se convierte así, junto con el barrio musulmán de la Ciudad Vieja de Jerusalem, en los dos únicos lugares en todo el Estado de Israel donde NO existe la libertad de culto. Donde un judío, pese a encontrarse en su país, NO puede ser o mostrar su judeidad. Donde un judío ni tan siquiera puede caminar. Claro está si no quiere recibir una puñalada.
En Hebrón la cosa no deja de ser muy distinta.
La mezquita de Ibrahim, como los musulmanes llaman a la Tumba de los Patriarcas, cuenta con una mezquita para los musulmanes en el piso inferior hubicándose la sinagoga en el superior. Hasta aquí todo "normal".
El acceso a la cueva en sí está cerrado con candado. Las llaves las tiene el Waqf, un líder religioso musulmán que prohibe el acceso a los judíos. Desde la Guerra de los Seis Días (1967) en la que la región fue de nuevo a parar a manos judías, tras la expulsión y matanza (1929) de la milenaria comunidad judía de Hebrón por ordenes del gran Mufti de Jerusalem (y tío abuelo de Arafat) Hajj Amin al Husseini, tan solo en dos ocasiones una judía y posteriormente un grupo de varios judíos pudieron entrar a la Cueva. De forma que el segundo lugar más sagrado para nuestra fe queda fuera de nuestro alcance, una vez más.

Si tras la Guerra de los Seis Días, donde Israel recuperó la Ciudad Vieja de Jerusalem juntos con Judea y Samaria (Cisjordania) a manos de Jordania y conquistó los Altos del Golán a Siria y la Península del Sinai a Egipto, el gobierno hebreo permitió a los musulmanes seguir visitando y rezando en sus (santos) lugares y sus mezquitas, si hubo también para ellos libertad de culto, ¿por qué razón los palestinos nos impiden acceder a nuestros lugares más sagrados con plena libertad?

Añadir que ir a Hebrón es muy arriesgado pues nunca sabes qué puede ocurrir en esa caótica ciudad. Nuestro autobús iba protegido con cristales blindados y entre los miembros de la excursión había gente armada. Que Israel no destruyese edificios ni mezquitas a los árabes demuestra que el principio de convivencia solo se puede aplicar al Estado Judío. No así al utópico estado palestino. Un estado que está gestándose a base de odio, prohibición y censura hacia otros pueblos.
Mi viaje transcurrió sin ningún contratiempo. Visitamos la sinagoga, rezamos slijot, después partimos hacia Jerusalem y terminamos en la Tumba del Profeta Samuel, también en Judea y Samaria.
Pero esta historia la dejo para más adelante.



Yom Revií 11 de Elul de 5772

Miércoles, 29 de agosto de 2012


דויד ד. יאבו
David D. Yabo
Tumba de los Patriarcas y Matriarcas

Armario donde se guarda la Tora



Para la protección del visitante judío.

יום שלישי, 7 באוגוסט 2012

כיבוש Invasión

ב"ה


El terror se infiltró en Israel por la frontera egipcia.

Durante la noche del pasado domingo día 5, hasta seis terroristas palestinos cruzaron la frontera de la Franja de Gaza y se infiltraron en Egipto matando a 16 soldados egipcios que protegían la frontera con Israel.

Tras apoderarse de dos tanques, uno de los acorazados consiguió atravesar la frontera israelí adentrándose a territorio hebreo con la intención de secuestrar soldados y/o perpetrar algún atentado contra población israelí.

Este es un video de lo que ocurrió con el tanque y sus ocupantes.




Armas incautadas




Estado del tanque.




Yom Shilishí 19 de Av de 5772
        Martes , 7 de agosto de 2012


דויד ד. יאבו
David D. Yabo