יום שישי, 22 באפריל 2016

חג עליה La fiesta de la Aliá

ב"ה



La historia de Pesaj, que se encuentra en el libro de Shmot (Éxodo), relata como en el 15 de Nisán de 2.448 (año 1.313 antes de la Era Común) con mano fuerte nos liberó el Eterno de Egipto, enviando a Moshé Rabeinu junto a su hermano Aharón, de la esclavitud que el Faraón mantenía sometido a los hijos de Israel durante al menos 210 años.

En Pesaj, que viene del verbo "salterar" puesto que HaShem salteó las casas de los hijos de Israel tras el último golpe (plaga) a Egipto, celebramos nuestra salida de la esclavitud de Egipto y con ello el nacimiento de la Nación Judía.

Cada día debemos de salir de Egipto.

Hoy día y después de 3.328 años seguimos siendo esclavos. Esta esclavitud se traduce por la obsesión con lo material, la constante acumulación de riquezas, de conseguir poder e influencias, de vivir por y para nosotros consumiéndonos en una espiral egoista y caer incluso en el error de buscar falsos ídolos que solo nos aportan un poder instantáneo y una falsa ilusión de felicidad.  Tenemos la oportunidad durante esta fiesta de reflexionar sobre nuestras acciones y sobre nuestros valores afianzando estos últimos para conseguir ser hombres libres. Por que liberarse siempre debe implicar un cambio positivo. 

Cuando nos decidimos a cambiar algo lo hacemos para mejorar nuestras vidas o las del prójimo, y con ello conseguimos dos principales objetivos: sentirnos bien con nosotros mismos y el afán de superarnos cada día, por que la vida está llena de metas a alcanzar. Es entonces, y solo entonces, cuando podremos empezar a considerarnos hombres y mujeres completamente libres. Y de este modo cada día estaremos salido de Egipto. 

El gran "salto".

Podremos liberarnos de un empleo mal pagado, una relación problemática, amistades que te llevan por un mal camino, etc. O podemos dar el gran "salto", como muchos ya hicimos, y liberarnos de nuestro país de nacimiento para retornar a la tierra de nuestros ancestros. Pesaj es también la festividad de conmemoración y recuerdo personal de nuestra Aliá puesto que este derecho, el de todo judío a retornar a la Tierra de Israel, nace precisamente en Pesaj. E incluso en la misma Hagadá de Pesaj se nos insta a hacer Aliá con la frase: "El año que viene en Jerusalem".

La historia nos cuenta que HaShem nos sacó (a todos) de la tierra de Egipto, de la esclavitud y de la servidumbre.
No sacó solo a los más religiosos o a los laicos. No solo los ricos o a los más pobres. Tampoco se decantó solo por los más sobresalientes o por los ignorantes. Nos sacó a todos. Al conjunto. A todo Am Israel, unidos con un ideal y objetivo común de retornar a la Tierra de nuestros ancestros para vivir en una Nación Judía como hombres libres.

Por esa razón yo veo en Pesaj algo más que una festividad donde escuchamos en una noche distinta a todas las demás noches, de cómo hace tres milenios nuestros antepasados salieron de un país donde eran esclavos además de extranjeros para regresar a su hogar como hombres libres. Pesaj fue ayer, es hoy y será mañana. Pesaj es para todos los que decidimos hacer Aliá la necesidad de libertad que como judíos, como pueblo, ansiábamos. 

Esta noche durante la lectura del Séder y cuando escuchéis la Hagadá de Pesaj recordad vuestra salida de Argentina, Chile, Uruguay, México, Paraguay, Ecuador, Puerto Rico o España. Recordadla con mucha alegría por que nosotros también fuimos esclavos en busca de la libertad.

Jag Pesaj Sameaj veKasher!!!









Yom Shisi 14 de Nisán de 5776 
       Viernes, 22 de abril de 2016


דוד יאבו
David Yabo

יום שישי, 1 באפריל 2016

ארץ ישראל La Tierra de Israel

ב״ה




¿De qué tierra palestina nos habla el día de la Tierra Palestina?

El pasado 30 de marzo se conmemoró el 40 aniversario de la Tierra Palestina, un evento que trata de borrar la conexión judía con la Tierra de Israel.


No podemos negar la historia y menos aún la arqueología. A continuación os ofreceré algunos datos que prueban que, como pueblo nativo de esta tierra, no hemos robado nada. La conexión judía con esta tierra está probada en libros de historia y museos arqueológicos de todo el mundo. Llevamos aquí milenios y aquí están algunas pruebas.


La Estela de Merenptah (1208 a.e.c), en el Museo egipcio de El Cairo, es el documento extra Bíblico más antiguo que demuestra la conexión judía con la Tierra de Israel. La estela, en granito gris, describe las victorias del Faraón egipcio Merenptah durante su reinado (1213 a.e.c - 1203 a.e.c). La mención que se hace en este grabado al pueblo judío es como gentilicio, es decir, como un grupo nativo. No es casualidad que el gentilicio de Judea sea precisamente judío.

Estela de Merenptah


Mención a Israel en la penúltima línea de la estela


Traducción de las últimas líneas que hacen referencia a Israel:


"Los príncipes están postrados, diciendo: ¡clemencia! Ninguno alza su cabeza a lo largo de los Nueve Arcos. Libia está desolada, Hatiti está pacificada, Canaán está despojada de todo lo que tenía malo, Escalón está depositada, Gezer está tomada, Yanoam parece como si no hubiese existido jamás.
 Israel está derribado y yermo, no tiene semilla. Siria se ha convertido en una viuda para Egipto. ¡Todas las tierras están unidas, están pacificadas!



Primer y Segundo Templo.

La UNESCO hace todo lo posible para evitar que Israel desentierre su pasado histórico en Jerusalén mediante resoluciones condenatorias. Aún así, el Estado del Pueblo Judío por cada metro excavado es una prueba irrefutable que durante siglos existió un Templo judío, situado en en Monte del Templo, también conocido como Explanada de las Mezquitas (pulsa aquí para leer un post que escribí en 2013 sobre el tema).






La Estela de Dan data del Siglo IX a.e.c. y relata en arameo la victoria triunfal de Hazael de Damasco sobre un Rey de la Casa de David, siendo este el primer documento arqueológico que demuestra la existencia de la dinastía del Rey David, monarca judío responsable de proclamar a Jerusalén como capital judía hace ya más de 3000 años.

La estela de Dan, en arameo, en letras blancas indica la frase "Casa de David".





Roma, quien destruyó en dos ocasiones la soberanía judía en esta tierra contribuye igualmente con pruebas escritas y arqueológicas a la conexión judía en la región.


Es imposible olvidar a Dión Casio (155-229), historiador y senador romano y miembro de una de las familias más importantes de la Antigua Roma, que nos relata las consecuencias de la tercera guerra judeo-romana (132-135), una de las cuales fue la decisión de Adriano de fundar sobre Jerusalén, y no sobre al Quds, Aelia Capitolina en un intento desesperado de Roma por quebrar el espíritu luchador judío por esta tierra. 

No fueron palestinos sino judíos quienes defendiendo esta tierra lograron arrasar con la Legio XXII Deiotarina, y restaurar una soberanía judía por dos años y medio gobernada por Bar Kojba, líder de la heroica revuelta.

Tetradracma acuñado por Bar Kojba, con el Templo de Jerusalén y en el reverso
el texto "Por la libertad de Jerusalén".




En el Arco de Tito no figura en sus relieves una Media Luna sino una Menorá, símbolo del judaísmo. 

El Arco de Tito, en Roma, representa la victoria del emperador Tito (39-81) sobre los judíos en el momento que legiones romanas conquistan Jerusalén y saquean el Tercer Templo, llevándose como trofeo la Menorá y que fue sustituida por una estatua de Júpiter en el Monte del Templo, quebrando así la moral judía por ser éste el lugar más sagrado del pueblo judío. 

Foto del autor de este blog en el Arco de Tito, Roma (2015)


Relieve del Arco de Tito que representa la conquista de Jerusalén.



Las consecuencias de la revolución fue la pérdida de la soberanía judía y la intención de Roma de desconectar al pueblo judío de esta tierra, para lograr este objetivo fusionó Judea la provincia romana de Siria (64 a.e.c. - 638 d.e.c.) declarando oficialmente la provincia de Syria Palæstina, con capital en Antioquía. Así es como nace Palestina.

Como dato añadido, los idiomas oficiales de la provincia de Syria Palæstina eran griego con una fuerte cultura helenística, fenicio y el arameo siríaco. Los árabes conquistarían Siria a los bizantinos ocupándola a partir del año 638 tras la victoria de la Batalla de Yarmuk.

Resumiendo: desde que Roma nombra a esta región Palestina en el año 135 hasta que los árabes la ocupan pasaron 503 años.

Desde el año 638 hasta 1995 no existe indicio alguno en la historia o la arqueología que existiese una cierta soberanía independiente en Palestina. Palestina existió, únicamente como provincia, durante la dinastía Omeya (661-750), el califato Abasí (750-945), los turcos selyúcidas (1037-1157), además de bajo dominio cruzado (1098, 1099-1187 (este último único período de la historia que Jerusalén es capital cristiana), después bajo dominio de Saladino estableciendo la dinastía de los ayubíes (1171-1250), Mamelucos (1250-1517) y finalmente bajo el Imperio Otomano (1517-1923) pasando a ser parte del Protectorado Británico en 1920.

La Partición de Palestina aprobada por Naciones Unidas en 1947 hubiera sido el único momento en la historia en que Palestina, como nación independiente, podría haber existido. Sin embargo, una vez acabada la guerra árabe-israelí Jordania y Egipto conquistaron y se apoderaron de las regiones que iban a ser Palestina.

Partición de Palestina 1947
Distribución de la región tras la guerra árabe-israelí 1948-49




Mapa de 1962 de la Biblioteca Universal de LIFE en español


La Palestina política.

La soberanía administrativa de Palestina comienza en 1995 tras los Acuerdos de Oslo. Israel acuerda ceder a la Autoridad Palestina para un futuro estado palestino extensas áreas de Judea y Samaria, la tierra por la que cientos de miles de judíos murieron defendiendo. Es en esta fecha cuando Palestina por primera vez en la historia tiene una cierta soberanía propia.





Nota: El Estado de Palestina como tal, sin acuerdo de paz e incumpliendo los Acuerdos de Oslo, nace en noviembre de 2014, con 67 años de retraso.



Para Gobbels "una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad". 

Quizás el líder nazi y los que actualmente comparten ideología común contra el pueblo judío pensaron que la historia puede reescribirse. Los llamados revisionistas puede que quieran manipular a su antojo la realidad de esta nuestra tierra, pero para que les crean no tendrán otra alternativa que destruir todo vestigio arqueológico, al más puro estilo Daesh




Yom Shishí 22 de Adar II de 5776 
     Viernes, 1 de  abril de 2016
דוד יאבו
David Yabo